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Por qué tus hijos necesitan una crema de protección solar específica

En Farmavida muchas veces nos preguntan los motivos por los cuales los niños y niñas necesitan una crema de protección solar diferente. Te explicamos por qué…

Si bien los bebés menores de seis meses no deben exponerse nunca al sol y los niños de hasta tres años no deberían estar ante el sol en horas de máxima incidencia, pasado este periodo delicado, los más pequeños de la casa están preparados para disfrutar de la playa o la piscina, teniendo en cuenta algunas precauciones importantes. Por ejemplo, es imprescindible que tengan siempre su crema solar aplicada cuidadosamente en todo el cuerpo. También que la aplicación del producto debe reiterarse cada hora o después de cada baño largo. Y la elección del factor de protección muy alto (mínimo 30, pero preferiblemente 50+), también es un factor importante.

 

A la hora de motivar la utilización de una crema específica para niños, Tomás Muret Ramón, vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de las Islas Baleares explica para Cuídate Plus que hasta que la piel esté completamente desarrollada (coincidiendo con el cambio hormonal entre los 12 y 18 años) es necesario utilizar productos de protección solar específicos. Este tipo de productos son diferentes de los de las personas adultas atendiendo al hecho de que la piel de los niños es diferente. Según afirma, la producción de melanina de los niños y niñas es menor, poseen una capa córnea mucho más fina y cuentan con un sistema inmune menos desarrollado.

La principales diferencias características que hacen que las cremas infantiles sean idóneas para las necesidades de los niños y niñas son las que enumera la antes mencionada publicación:

1) Sin alcohol
A diferencia de las cremas solares para adultos, no se utiliza alcohol, o el porcentaje es más bajo, para evitar la sequedad de la piel. Además, en general, son más resistentes al agua.
2) Mayor porcentaje de filtros físicos
Las cremas solares pediátricas suelen estar formuladas con mayor porcentaje de filtros físicos que químicos. Los productos de adultos, por su parte, utilizan mayor proporción de filtros orgánicos, disminuyendo el efecto blanquecino, que tan poco gusta a las personas de más edad.
3) Sin conservantes, ni perfumes
“No tienen conservantes, ni perfumes, lo cual disminuye el riesgo de reacciones alérgicas”, señala el farmacéutico. Si el niño utilizase un solar para adultos, “podrían producirse reacciones alérgicas a algunos de estos elementos”.
También hay que ir con cuidado con los fotoprotectores formulados sobre bases alcohólicas, como suelen ser los aerosoles, ya que es posible que produzcan sequedad en la piel del niño.
4) Más untuosas
“Los filtros para niños son más untuosos, por tanto, deberían dejar de utilizarse cuando la piel comienza a tener mayor secreción sebácea por la acción de las hormonas sexuales, es decir en la pubertad”, indica Manuel Asín Llorca, director de la Cátedra de Dermocosmética de la Universidad Miguel Hernández, Alicante.

5) Otras posibles características
Durante la adolescencia muchos niños necesitarán seborreguladores, por lo que será recomendable utilizar cremas solares no comedogénicos (no bloquean los poros y evitan que se formen comedones, es decir, espinillas).

Y si tienes dudas acerca del producto más adecuado para tus hijos, en nuestras parafarmacias de Gran Canaria y Tenerife nuestras Chicas Farmavida estarán encantadas de responder a tus preguntas y de asesorarte.